Comprar una vivienda sobre plano: los nuevos cambios

La vivienda sobre plano está en boca de todo el mundo. Su aparición en los medios de comunicación no es fruto de la casualidad; no responde a los antojos del alzar. Es más bien una necesidad que viene impulsada tras el cambio legislativo que tuvo lugar el 1 de enero de 2016, cuando se reformó la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE). ¿Te has enterado de lo que provocó esta variación? Pues te conviene saberlo, no sea que tu futura casa se halle en proceso de construcción. El tema viene levantando ampollas desde hace un tiempo, un escozor que no sorprende cuando conoces el alcance de sus repercusiones. Resulta que la evolución que ha sufrido la ley no permite asegurar las cantidades entregadas por los compradores. Sí, no estamos mintiendo. Jamás lo haríamos con un tema tan delicado. Los importes desembolsados de forma anticipada por los propietarios sólo estarán a buen recaudo si antes se ha obtenido la pertinente licencia de obras. Así de claro. Esa es la única vía para garantizar la percepción de ese dinero. Es obligatorio contar con ese aval. De lo contrario, nos tememos que te verás envuelto en un pequeño lío.

Venta sobre plano de tu casa

De todos modos, ¿cuáles son los mejores consejos que te podemos dar para comprar una casa sobre plano?

1. Obtén información sobre el vendedor

Investiga la entidad que te vaya a vender la casa en cuestión. Llámanos suspicaces si quieres, pero debes hacerlo para quedarte tranquilo. Rasca tanto como puedas hasta dar con lo que buscas; cerciórate de que todo encaja en su respectivo marco legal. Si es una promotora la que te ofrece el inmueble, asegúrate de que sea titular del solar sobre el que se construye la casa. ¿Que cómo puedes hacer eso? Pues hablando con el Registro de la Propiedad. Resulta prioritario conocer quién te está vendiendo la casa.

2. Vigila las cláusulas del contrato

Debes andarte con ojo en todo momento, incluso cuando vayas a firmar el contrato de compraventa. No dejes puntada sin hilo. Revisa todas las cláusulas con detenimiento para descubrir aquellas que se salen de lo instaurado por la ley. Sabrás detectarlas enseguida. Serán aquellas medidas que desafinan en medio de un conjunto que aceptas sin rechistar; apartados que cantan por sí solos y que suelen actuar en perjuicio del comprador.

3. Recopila datos sobre la vivienda

¿No acabas de convertirte en el dueño de la casa? ¿Entonces por qué no pides toda la información que quieras sobre tu futura vivienda? No es que puedas hacerlo, es que debes. Así podrás recabar los datos necesarios para conocer tu nueva adquisición de pe a pa. Podrás disponer de una descripción detallada, de planos, del NIF para confirmar que figura en el registro mercantil… Sin olvidarte, por supuesto, de su precio y fecha de entrega. Emborráchate de toda la información que requieras.

4. Confirma que existe un aval

Y con este punto debemos volver a la causa de este artículo: el aval que está produciendo tantos dolores de cabeza. ¿Sabes lo que haríamos nosotros si estuviéramos en tu lugar? Nos repetiríamos lo siguiente todas las noches antes de dormirnos: “le preguntaré a la promotora si tiene licencia de obras”. ¿Qué te cuesta? ¡Si hay días en los que te pones a contar ovejas! Tú quieres blindar tu dinero, ¿no es cierto? Pues memoriza ese mantra. Así como también deberías pedir un comprobante del banco cuando realices el pago de la vivienda. Una cuenta que, dicho sea de paso, sólo podrás utilizar para costear la construcción de la casa.

5. Elige la forma de pago

Con la vivienda sobre plano suele establecerse un sistema de pago por cuotas. Fraccionado. El proceso se desarrolla mediante unos plazos que se inician con la construcción de la casa; en el preciso instante en que se coloca la primera piedra. Es ahí cuando ya tienes que abonar el 20 % o 30 % del valor del inmueble. El resto de la cuantía lo tendrás que desembolsar cuando te entreguen la casa. Cuando ya estés pensando en la primera cena que harás con tus amigos.

6. Diseña la casa a tu gusto

Se trata de una práctica de cada vez más común dentro de este tipo de operaciones. Las promotoras se están volviendo más y más flexibles cuando el comprador desea realizar algunos cambios según sus preferencias. Pocas cosas quedan escritas que no se puedan modificar; a día de hoy, todo es muy maleable. De ahí que no sea raro que te dejen remodelar ciertos espacios de tu casa como si fueras un experto diseñador de interiores.

7. Comprueba antes de firmar

Te mueres por firmar la escritura para acabar con la espera, algo de lo más normal. Toda paciencia tiene un límite. Pero no corras, compañero, que luego igual te arrepientes de haber ido con prisas. No debes dejar de lado un último chequeo de la vivienda antes de poner tu rúbrica en los papales. Revisa que todo esté en orden si no quieres vivir con las paredes desconchadas, el salón a oscuras y humedades en el techo.

8. Pide la licencia de primera ocupación

Y por último, pero no por ello menos importante, tendrás que solicitar la licencia de primera ocupación si quieres dormir bajo tu flamante techo. Porque si la vivienda no cuenta con ese documento, lamentamos decirte que no podrás poner un pie en tu nueva casa. Para que lo sepas, este papel lo suele expedir el ayuntamiento donde se encuentra la vivienda.

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