¡Forma filas! Hay que prepararse para tu mudanza

Comienza por lo importante. Los días previos a la mudanza son trascendentales. Sobre todo, para cuidar de tu salud mental.

La organización va a ser lo único que te salve de que esa cuerda que tenías que echar en una caja de cartón no acabe rodeando tu cuello. Así que resulta imprescindible que te tomes muy en serio esta tarea.

Por ello, te quiero dar tres consejos para que puedas afrontar la mudanza y no desesperarte por el camino.

Tu paz será parte de mi éxito, bueno, y también de todos los que te rodean.

Te hemos visto ya quebrarse a muchas grandes personas en tareas tan arduas como esta:

  • No dejes nada a la improvisación.
  • Apuesta por la meditación y encuentra la paz mental.
  • Pide ayuda si lo necesitas.

¿Quieres analizarlas por separado?

No dejes nada a la improvisación

Uno de los grandes problemas a los que te enfrentarás cuando comience la mudanza es la pérdida de los nervios y el anhelo de la tranquilidad.

Por ello, si tu objetivo es no caer presa del pánico, tu única oportunidad es dejarlo todo atado y huir de todo atisbo de sorpresa.

La incertidumbre no es, per se, peligrosa, pero sí que es cierto que en determinadas ocasiones gestionarla no es nada fácil.

Así que ahora que todavía estás a tiempo, puedes realizar las llamadas correspondientes y enviar los emails pertinentes para asegurarte de que todo está en su sitio y de que nada te sorprenderá en el sentido negativo de la palabra.

Apuesta por la meditación y encuentra la paz mental

Aunque tengas todo hilado, lamentamos decirte que siempre llegará, por lo menos en una ocasión, ese momento en el que el estrés supere con creces a la calma buscada.

De esta manera, aprender a mantener la paz y ser capaz de que el sosiego arrase con todo problema, resultará fundamental para no tirar las cajas por la ventana y salir gritando que se termina el mundo con los brazos en alto. Nadie quiere esto. Ni siquiera nosotros.

Por ello, te propongo un reto, pero tiene que empezar hoy.

Iniciarse en esta tarea durante los días inmediatamente previos a la mudanza no te servirá de nada.

La meditación conlleva un entrenamiento. No hay que tomársela a broma.

De esta manera, dedícate cada día diez minutos de meditación constante. Seiscientos segundos en los que no existan distracciones, pasados o futuros. Basta con el presente. Con ser consciente de dónde estás y por qué.

Pide ayuda si lo necesitas

La brocha final de este aprendizaje es que no te enfrentes a esta tarea tú solo si no te ves capaz.

Tampoco merece la pena si existen esos maravillosos amigos que se han ofrecido a ayudarte sin que tú se lo pidieras, conscientes de que nunca lo harás.

¿No crees que ha llegado la hora de sorprenderlos y actuar de manera contraria a sus ideas? Seguro que llegan con una sonrisa… y si no que no hubiesen dado ese paso hacia delante.

Tranquilo, que ya se cobrarán el favor cuando lo necesiten.

Por tanto, cuenta siempre con ayuda. Son muchas tareas. Muchos frentes abiertos y no es nada fácil enfrentarse a ellos en la soledad.

Aunque sea, estar todos juntos os hará reír, ver el proceso como una aventura y que el tiempo se pase mucho más rápido que si solo estás escuchando podcasts a través de los auriculares de tu teléfono móvil.

Con estos 3 consejos podrás prepararte para sobrevivir a tu mudanza y comenzar una nueva vida… con pocas heridas.

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