En Madrid quedan pocas viviendas capaces de ofrecer algo cada vez más difícil de encontrar: silencio, luz y privacidad en una de las ubicaciones más deseadas de la ciudad. Esta propiedad en Almagro es una de ellas. Con 235 m² construidos, cuatro dormitorios, cuatro baños y una amplia terraza que conecta el salón con dos de los dormitorios, representa una oportunidad excepcional para crear una residencia única en uno de los barrios más exclusivos ...de Madrid. La terraza merece una mención especial. Orientada hacia una calle tranquila y arbolada, ofrece una agradable sensación de amplitud y privacidad, convirtiéndose en una prolongación natural de la vivienda y en uno de esos espacios que invitan a disfrutar del exterior sin renunciar a la tranquilidad del hogar. La vivienda se encuentra para reformar, permitiendo adaptarla por completo al estilo de vida de quien la habite. Entre sus rincones más especiales destaca el patio interior al que se accede desde la cocina, un espacio con enorme potencial para incorporar vegetación y luz natural, aportando carácter y frescura tanto a la zona de día como a uno de los dormitorios. Incluye, además, DOS PLAZAS DE GARAJE y UN TRASTERO en la propia finca. Pero hay algo más. La finca cuenta con una espectacular azotea comunitaria con piscina, zonas ajardinadas, sombrillas y espacios para disfrutar al aire libre. Un lugar difícil de encontrar hoy en Madrid y que aporta una dimensión diferente a la experiencia de vivir aquí. Y dentro de esa azotea existe un rincón especialmente singular: un espacio elevado con gradas de madera, barras de ballet y zona de juegos que recuerda más a un estudio creativo o a un club privado que a una zona común convencional. Porque hay viviendas que destacan por sus metros cuadrados. Y hay otras que destacan por todo lo que permiten vivir. Esta pertenece claramente a la segunda categoría.