
Residencial Alfahuir consta de dos bloques lineales de diez plantas, diseñados para garantizar la máxima amplitud y soleamiento, así como las mejores vistas y orientación de las viviendas.
Ambos edificios adoptan una solución visualmente abierta al espacio interior ajardinado, quedando su fachada interior definida por los planos horizontales de cada planta, que generan grandes terrazas como extensión de los espacios de día. Las fachadas que recaen a la vía pública son si embargo verticales, manteniendo la continuidad con su etorno urbano.
El espacio interior, ajardinado, integra zonas deportivas y recreativas. La solución adoptada en el mismo tiene como objetivo facilitar la accesibilidad y diversificar el uso el espacio, potenciando así al máximo la relación entre jardín y edificación.